El Monte Fuji es el mayor icono de todo Japón.
Este enorme volcán activo es un verdadero regalo a la vista, por su imponente silueta en el horizonte, por su belleza natural y porque es realmente complicado de verlo. Se dice que sólo se llega a ver unos 80 días al año y la mayoría, con alguna nube.
Si quieres disfrutar al máximo de la experiencia, quédate, que aquí te damos unos cuantos consejos.
Tener la mejor panorámica del Fuji es crucial para disfrutar al máximo la experiencia. Aquí te dejo los lugares que más recomendamos y donde conseguimos las mejores panorámicas:
Calle Honcho. La calle principal de Fujiyoshida es el lugar idóneo para tomar las mejores postales posibles. Perfectamente recta, el volcán contrasta con los edificios, dándole un aspecto mágico.
Churreito Pagoda. Quizás el lugar más icónico para tomar fotos del monte Fuji, con una pagoda roja de varios pisos y una exuberante naturaleza en los alrededores. Eso sí, es el lugar más concurrido desde donde poder disfrutar de las vistas.
Ver el Monte Fuji desde el parque de Oishi. Un pequeño jardín lleno de plantas y flores es un lugar espectacular donde ver el monte Fuji a orillas del lago Kawaguchiko. Una forma diferente de disfrutar del entorno, especialmente en los momentos de floración, donde los impresionante colores serán los verdaderos protagonistas de la panorámica.
Si quieres disfrutar del entorno de manera diferente, puedes completar tu experiencia haciendo actividades como:
Paseo en bici alrededor del lago Kawaguchiko. Muchos hoteles ofrecen bicicletas o sino, siempre está la posibilidad de alquilarlas en locales especializados para ello en Fujiyoshida. La vuelta al lago Kawaguchiko es realmente excepcional, con unas vistas maravillosas, siempre a los pies del lago, y con preciosos árboles, que bien están floreciendo o bien en temporada de momiji, según cuando visites la zona. Eso sí, id con cuidado. Aunque hay bastantes bicis, la zona no está especialmente bien acondicionada para ello.
Alquilar un kayak. Un plan para los más deportistas, para recorrer el lago Kawaguchiko y conseguir las vistas que más te gusten, así como remar hasta Uno Island y visitar su sencillo santuario sintoísta, o hacer paradas en los lugares más espectaculares, como el parque de Oishi, Oike o Yagizaki.
Subir al teleférico del monte Fuji. Un plan especialmente divertido para los más pequeños, pudiendo ver el icónico volcán desde una perspectiva distinta. No recomendable si sufrís de vértigo.