Nagano es, junto con Matsumoto, una de las joyas ocultas que descubrimos a lo largo de nuestro viaje por Japón.
Y no es para menos. Esta ciudad a los pies de los Alpes Japoneses fue la sede de los Juegos Olímpicos de invierno en el año 1998 y a lo largo de la ciudad encontrarás pequeños detalles y símbolos que recuerdan esta hazaña. Pero no sólo eso. El templo Senko-Ji o el parque de monos de Jigokudani son atractivos muy diferentes entre sí, pero imprescindibles, del lugar.
Si quieres saber qué ver y hacer en Nagano, aquí te dejo nuestras recomendaciones.
Templo Zenko-Ji. El mayor atractivo de Nagano es sin duda su esplendoroso templo Zenko-Ji. Su enorme edificio central es imponente y su interior oscuro le da verdadera solemnidad. Un pequeño jardín con una inmensa pagoda lo rodea, así como pequeños santuarios y la colosal puerta Sammon, a cuya planta superior puedes subir para tener una panorámica del recinto. Uno de los templos más espectaculares de todo el país, que además es centro de peregrinación budista en todo Japón. Se dice que en su interior, en un lugar secreto, se esconde la primera escultura de Buda que llegó al país.
Parque de monos de Jigokudani. A orillas del río Yokoyu se encuentra una reserva de fauna salvaje. Un grupo de macacos japoneses, los monos que viven más al norte de la tierra y que se han acostumbrado a las bajas temperaturas de la montaña en invierno. Se volvieron icónicos porque bajan a los balnearios naturales a protegerse del frío. No sólo los podrás ver bañarse, sino también jugar y pelearse entre ellos o a las madres cuidar a las crías. Eso sí. Son animales salvajes, así que no de pueden ni tocar ni darles de comer, para que sigan lo más independientes posible.
Parque de monos de Jigokudani
Templo Zenko-ji
Calle Nakamise. Si visitas el templo, seguro que atravesarás esta calle, custodiada por pequeños templos y santuarios que se han reconvertido en casas y hoteles, así como pequeños puestecillos donde probar algunos de los platos más típicos de la ciudad, como el Oyaki, una masa rellena de verduras, miso o cremas dulces.
Probar los fideos soba. Uno de los platos más famosos de Nagano son los fideos soba. Hechos con trigo sarraceno, tienen un sabor bastante fuerte y se comen tanto secos como acompañados en caldo. A lo largo de la calle Nakamise podrás ver en las vitrinas de muchos restaurantes cómo los preparan.
Parque memorial de los JJOO de invierno
Probando los fideos soba en Nagano
Patio Daimon Kuraniwa. Este antiguo almacén se reconvirtió en un patio con multitud de locales, tanto pequeñas tiendas como restaurantes, dándole una segunda vida. Por la noche se ilumina tenuemente, dándole un aspecto cálido y acogedor, mientras que por las mañanas está lleno de vida.
Parque memorial de los Juegos Olímpicos. Aunque puede defraudar porque es bastante pequeño, la representación de la antorcha olímpica y de un podio simbolizan el pasado de la ciudad como sede de los JJOO de invierno, una de sus hazañas históricas más importantes.