Cuando se acerca la navidad, Múnich se convierte en una ciudad de cuento de hadas.
En todas las plazas encontrarás árboles navideños decorados con cálidas luces y en multitud de puntos, por toda la ciudad, encontrarás mercadillos con puestecillos de artesanía local, dulces, comida y, sobre todo, el vino caliente y especiado, estrella de estos sitios: el Glüwein.
Si quieres saber cuáles mercadillos visitar para disfrutar al máximo de la experiencia, después de haber vivido en Múnich, podemos recomendaros los siguientes:
Mercado navideño de Marienplatz
El mercadillo más famoso, icónico y concurrido de la ciudad es sin duda el que se encuentra en Marienplatz.
Ubicado en todo el centro de la ciudad, es el mejor punto para comenzar a visitar pequeños puestos y degustar el primer Glühwein de la tarde.
Su gran árbol de navidad decorado con cálidas luces y sus múltiples puestos de velas y artesanía confieren un aire mágico al lugar.
Entrad en el interior del ayuntamiento para poder ver algunas tiendas de artesanía y disfrutar de más decorados navideños.
Os recomendamos que no sólo os quedéis en la plaza y avancéis a lo largo de la calle Kaufingerstrasse, al final de la cual se encuentra otro de los mercadillos más famosos, el de Stachus. A lo largo de la calle veréis pequeñas tiendas donde comprar algunos de los dulces y comidas más típicas del momento.
Si habéis empezado la jornada en Marienplatz, a sólo diez minutos andando se encuentra otro de los mercadillos más famosos de la ciudad: el de Stachus.
Éste es famoso por tener dos plantas: en la de abajo se encuentran las barras donde pedir comida: bratwurst y Käsespätzle. En la planta de arriba podréis pedir la bebida y ver, desde la terraza, a la gente patinar sobre hielo.
La pista es otro de los puntos que no puedes perderte si te gusta patinar sobre hielo. Grande y bien cuidada, es un lugar espectacular en el que deslizarte y sentir la magia del lugar.
Pista de hielo en Stachus
A pesar de ser uno de los más desconocidos, es uno de nuestros favoritos por ser una clara representación de uno de los mercadillos más locales y tradicionales.
Al no encontrarse en la zona centro, no encontrarás apenas turistas, sino más bien gente de la zona que sale con amigos o familia a beber un vino caliente y disfrutar de algún postre. Abundan las pequeñas tiendas de artesanía local y una decoración navideña bastante auténtica.
El mejor mercadillo si queréis disfrutar tranquilamente de una experiencia realmente local.
Si buscas un mercadillo alternativo pero que mantenga cierto encanto invernal, este es tu lugar.
No verás árboles de navidad ni figuras de Santa Claus, pero esa es realmente la gracia.
Puestos que realmente son foodtrucks con comida internacional, algún adorno invernal como copos de nieve o luces frías serán la única referencia que encontraréis a esta época del año.
Pero también veréis distintas clases de Glühwein y grandes carpas con pequeñas tiendas de artesanía local, ropa o complementos.
Se encuentra en el mismo recinto en el que se celebra la Oktoberfest, por lo que se extiende por un área enorme. Os recomendamos que lo paseéis para compararlo con el resto de mercadillos. Una experiencia diferente y única.
Farolillos en el mercadillo de Tollwood
Molino del mercadillo de Residenz
Uno de los más visitados y concurridos es sin duda el mercadillo que se encuentra en el interior de Residenz.
Especialmente preparado para familias, con muchos muñecos y animales que se mueven mecánicamente y un molino con personajes del Belén justo en el centro, se encuentra rodeado de ambientación navideña.
A pesar de estar siempre concurrido, es más que recomendable probar un vino caliente o un Flammkuchen.
Si te has saturado de árboles de Navidad, luces cálidas y figuritas del Belén, este es tu sitio.
Con ambientación medieval, encontraréis en su centro una gran torre y alrededor multitud de puestecillos que simulan tiendas y casas antiguas. Veréis gente vestida de la época, aunque el verdadero atractivo del lugar son los vasos con forma de cáliz en los que sirven el vino caliente y sobre los que prenden fuego para quemar azúcar y crear una fina capa crujiente en su superficie.
Si buscas algo menos navideño pero más ambientado y auténtico, te recomendamos que lo visites.
Apenas a 2 minutos andando de Marienplatz se encuentra este mercadillo navideño. Uno de mis favoritos.
Mucho menos concurrido de turistas, pero con bastantes locales, se caracteriza por ser más pequeño que otros de la ciudad, pero con multitud de decoración navideña.
Un molino en su centro, ricamente rodeado de luces cálidas, es un faro que atrae la atención de todo el que pasa por la zona.
Y su Glühwein es uno de los mejores que he probado.
No puedes irte sin probar sus famosos bocadillos de salmón a la brasa, uno de los platos más tipicos de los mercadillos en Múnich.
Entrada al mercadillo de Sendlinger Tor
Justo enfrente de la Sendlinger Tor se encuentra un pequeño mercadillo.
A pesar de que no es uno de nuestros favoritos, tiene cierto encanto al encontrarse bajo el arco de la puerta medieval y dando paso a la Sendlinger Strasse, una de las calles de tiendas más importantes de toda la ciudad.
Suele ser la primera parada si vas de camino a Marienplatz. Lugar donde probar el primer vino caliente e ir entrando en el ambiente navideño.