Hannover, el corazón de la Baja Sajonia, es un destino maravilloso para conocer la Alemania más señorial y auténtica.
Esta ciudad ubicada al noroeste de Alemania cuenta con algunas joyas que no puedes perderte y que te comentamos a continuación. A pesar de que en un día se podría recorrer bien la ciudad, te recomendamos que estés dos días o incluso más, para que puedas disfrutar de todos sus parques como es debido.
Palacio de Herrenhäuser y jardines del palacio. El monumento más icónico de toda la ciudad es sin duda su antiguo palacio, completamente reconstruido pero que mantiene la localización y estructura que tuvo en el pasado. Aunque en el interior sólo podemos ver algunas salas con exposiciones, lo mejor se encuentra fuera, en sus jardines bien cuidados, sus esplendorosas fuentes y las rosaledas que encuentras escondidas a cada esquina.
Herrenhäuser allee. El palacio de Herrenhäuser se une a la ciudad a través de una inmensa avenida de dos kilómetros de largo, completamente rodeada a ambos lados de unos inmensos árboles. En verano, la sombra de los mismos permite dar un paseo agradable, mientras que en otoño, sus colores anaranjados lo convierte en una zona realmente encantadora.
Universidad de Leibniz. Justo en medio de la Herrenhäuser allee se encuentra la universidad de Leibniz o universidad de Hannover, dentro de un edificio que intenta emular a los castillos germanos medievales y que tiene un encanto especial. Una parada obligatoria si recorres la avenida.
Palacio de Herrenhausen
Universidad de Leibniz
Casa de Leibniz. El filósofo y matemático Gottfried Leibniz es, sin lugar a dudas, el personaje histórico más famoso que vivió en la ciudad. Es por ello que no te puedes ir sin haber visto, al menos, la casa donde vivió la mayor parte de su vida. Una construcción con multitud de detalles y una fachada imponente que a día de hoy usa la universidad de la ciudad.
Estatua de Oskar Winter-Brunnen. Justo delante de la casa de Leibniz se encuentra una pequeña fuente con una estatua de un chico justo en el centro. Se construyó a finales del sigo XIX. lo curioso es que era simplemente un elemento publicitario de una ferretería que en el pasado se encontraba en la misma plaza. Actualmente es un símbolo de la ciudad y punto de encuentro de los locales.
Parlamento de Hannover. A escasos pasos de los monumentos anteriores, con un diseño clásico, se encuentra el parlamento de Hannover. No lo consideraríamos un imprescindible de la ciudad, aunque su fachada, que recuerda a la antigua Grecia, no te dejará indiferente.
Niki de Saint Phalle - NANAS. Las Nanas son esculturas creadas por la artista franco-estadounidense Niki de Saint Phalle a partir de los años 60. Representan mujeres voluminosas, coloridas, alegres y enérgicas, con poses dinámicas (saltando, bailando, celebrando). Son un símbolo de feminidad, libertad, poder y alegría.
Estatua de Oskar Winter-Brunnen con la casa de Leibniz al fondo
NANAS
Ballhofplatz. Esta pequeña plaza, rodeada por casas de color pastel y edificios de ladrillo y con una larga historia, es uno de los puntos con más encanto de la ciudad. Con pequeñas cafeterías con terrazas muy cuidada y detalles de vegetación por todos lados, es un remanso de belleza y paz en el corazón de la ciudad.
Burgerstrasse y Kramerstrasse. Estas calles del centro son una visita obligada para poder disfrutar de algunas casas tradicionales o fachwerkhaus, con sus famosos entramados de madera. Además podrás ver de primera mano, la Fachwerkhaus más antigua de la ciudad y donde aún sigue viviendo gente.
Tor des Marschalls Marstalltor. Antigua puerta de la ciudad. Aunque su ubicación actual no es la original, es un ejemplo vivo de la importancia que llegó a tener Hannover gracias al comercio.
Monumento a los siete de Göttingen. Esta enorme escultura simboliza la libertad y la lucha por los derechos civiles y representa a un grupo de profesores de la Universidad de Göttingen que protestaron contra la abolición de la Constitución por el rey.
Ballhofplatz
Leineschloss
Leineschloss. Antiguo palacio residencial a orillas del río Leine, hoy sede del Parlamento de Baja Sajonia. Combina historia real, arquitectura clasicista y un entorno muy fotogénico en pleno centro de Hannover.
Ópera de Hannover. Elegante edificio clasicista del siglo XIX con una programación de ópera, ballet y conciertos de primer nivel. Es uno de los iconos culturales de la ciudad y un punto ideal para disfrutar de arte y arquitectura. A su alrededor hay multitud de bares y restaurantes de cocina tradicional alemana.
Reloj Kröpcke. El punto de encuentro más famoso de Hannover, situado en la plaza comercial más transitada. El reloj —una réplica del original de 1885— es símbolo del ritmo moderno de la ciudad. En su interior encontrarás símbolos de otras culturas, reflejo de la multiculturalidad de la ciudad.
Neues Rathaus. Majestuoso ayuntamiento de estilo neorrenacentista con una cúpula impresionante y un ascensor curvo único en el mundo. Subir a su mirador ofrece una de las mejores vistas panorámicas de Hannover. Sin duda la postal más famosa de la ciudad y una de nuestras favoritas.
Ayuntamiento de Hannover
Ópera de Hannover
Conocer las zonas verdes de la ciudad. Hannover es una de las ciudades alemanas y europeas con más zonas verdes, perfectas para salir a pasear, correr o recorrerlas en bicicleta. Un plan ideal cuando llega el buen tiempo. Entre los principales parque y zonas verdes, destacamos los siguientes:
Bosque de Eilenriede. Inmensa extensión de bosque al este de la ciudad. Perfecto para perderte en la vegetación más frondosa posible.
Machsee. Enorme lago donde verás cisnes y pequeños barcos. Puedes rodearlo en su precioso y cuidado paseo o aventurarte y recorrer la orilla de la multitud de canales que desembocan en él.
Maschteich. Pequeño lago ubicado detrás de la neues Rathaus desde donde podrás tomar una de las postales más icónicas de Hannover.
Maschpark
Machsee
Iglesias de Hannover. Símbolo de la religiosidad y la historia, aunque la mayoría fueron destruidas durante la segunda guerra mundial, sus campanarios y torres permanecen originales, ya que se usaban por la aviación aliada para ubicarse en la región. Aunque en el interior suelen estar decoradas con un estilo moderno, sus fachadas y campanarios siguen siendo imponentes. De entre todas las igglesias que vimos, nuestras favoritas fueron:
Kreuzkirche.
Marktkirche.
Neustädte Kirche.
Aegidienkirche.