Después de haber vivido en Múnich, hemos tenido la suerte de probar y visitar multitud de mercadillos navideños.
La pregunta que nos surge a todos cuando paseamos entre sus puestos es, ¿Qué se come y se bebe en un mercadillo navideño?
En este artículo os ayudamos a resolver esas dudas.
Glühwein. Vino caliente y especiado. La estrella de los mercadillos navideños.
Falmmkuchen. Fina mas de pizza sobre la que colocan una capa de crema agria y toppings para todos los gustos. Un placer crujiente y calentito.
Bratwurst. Uno de los paltos más reconocidos de la gastronomía alemana. Una salchicha a la brasa dentro de un pan vienés. Bastante sabrosa y saciante.
Käsespätzle. En todos los mercadillos veréis colas para probar este plato. Hermano de los mac and cheese americanos, se trata de pasta con una salsa de cheso densa e intensa.
Lachsbrötchen. El bocadillo de salmón, a pesar de que pueda sonar raro, es uno de los platos más degustados en los mercadillos navideños. Veréis cómo hacen los filetes a la brasa. Sabroso y jugoso.
Bratwurst
Baumkuchen
Currywurst
Baumkuchen. Bizcocho en capas y con forma cilíndrica. Rodeado de azúcar, canela o relleno de chocolate. La mejor forma de acabar la noche.
Crepes. Aunque no sean un plato típico del país teutón, las encontraréis en todos los lugares. Dulces o saladas, son un plato que nunca falla.
Dulces: Y para los más golosos, hay algunos platos que tenéis que probar sí o sí:
Lebkuchen. O pan de Jengibre. Lo encontraréis en galletas o en bizcocho. Un imprescindible de la época.
Gebrannte Mandeln. Garrapiñada de almendra que encontraréis también con sabores como Oreo, canela, menta ...
Fruta cubierta de chocolate. Piezas como manzanas, fresas, frambuesas o plátanos los encontraréis en todos los mercadillos. Eso sí, rodeados por una gruesa y crujiente capa de chocolate negro o blanco.