Takayama es lugar que te transporta al japón más antiguo y auténtico. Una verdadera máquina del tiempo.
Todos los viajes a Japón pasan al menos una noche por Takayama y no es para menos. Rodeada por pequeñas aldeas que son patrimonio de la humanidad por la Unesco, es el lugar ideal para alojarse en un ryokan o comer en un yakiniku, las típicas barbacoas japonesas.
Si quieres saber qué ver y hacer en Takayama, aquí te dejo nuestras recomendaciones.
Excursión a Shirakawa o Gokayama. Uno de los principales atractivos de Takayama radica en su cercanías a dos aldeas que son patrimonio de la Humanidad y que no puedes perderte. En una excursión de una mañana podrás disfrutar de sus casas tradicionales gasshō-zukuri, de sus canales llenos de carpas Koi y de la naturaleza exuberante que lo rodea todo.
Comer un yakiniku. Estas tradicionales barbacoas japonesas fueron uno de los grandes descubrimientos que hicimos en Takayama. Y no es para menos. Puedes probar carne de Hida de primerísima calidad, así como otros cortes y tipos de carne, verdura o huevos hecho todo a tu gusto y por ti mismo. Una manera diferente y divertida de conocer de primera mano la gastronomía japonesa.
Pasear por Sanmachi Suji. La calle principal de la ciudad, con casas que mantienen sus fachadas tradicionales, se encuentra llena de pequeños productores de sake y de miso. Estas pequeñas fábricas tradicionales tienen sus puertas abiertas para que puedas hacer pequeñas catas y probar los productos en primera persona.
Parque Shiroyama. En uno de los puntos más altos de la ciudad de encuentra este parque, que da comienzo a una ruta de senderismo por las ruinas del antiguo castillo. Un punto bastante conocido de la ciudad donde poder escapar del bullicio de las zonas más transitadas.
Visitar algunos de sus templos más importantes:
Hida Kokubunji. Famoso por su pagoda de tres pisos y por su ginko de más de 1200 años. un imprescindible de la ciudad.
Sakurayama Hachiman. Con un gran tori a la entrada, es famoso por encontrase a los pies de la montaña y por sus cerezos en flor en la época de floración.
Unryuji.
Daihoji.
Souyuji. Inmenso templo de paredes oscuras, bastante solemne y espiritual y muy alejado del centro de la ciudad. Ideal si quieres vivir de primera mano la espiritualidad en Takayama.
Puente Nakahashi. Este icónico puente de madera y de color rojo es una de las postales más famosas de la ciudad. Sinceramente no tiene mucho más que pasar por encima y tomar alguna foto.
Pasear por el canal del río Enako. A lo largo de este río, que no es el principal de la ciudad, sino un pequeño caudal paralelo, podrás disfrutar de un paseo tranquilo y callejear por zonas locales y tradicionales prácticamente solo. Si el tiempo acompaña, podrás disfrutar además de la naturaleza que lo rodea.