Nikko es la excursión perfecta de un día desde Tokyo.
Esta histórica y religiosa ciudad es famosa en todo japón por su conjunto de templos que son Patrimonio de la Humanidad. Cabe destacar especialmente el santuario Tosho-gu, mausoleo de Tokugawa Ieyasu, uno de los personajes más importantes en la historia de Japón.
Si quieres saber qué no puedes perderte de tu visita a Nikko, quédate aquí que te lo contamos.
Puente Shinkyo
Una pregunta simple, que sin embargo no vimos resuelta en ningún blog ni vídeo y se convirtió en una verdadera odisea una vez que estuvimos allí.
Hay varias opciones que te comentamos:
Tren directo de la línea Tobu-Nikko. La mejor opción. Sales desde Tokyo y te deja en la estación de Nikko (templo), apenas a unos minutos andando de todo el complejo de templos. Tienes que reservar con mucha antelación. Nosotros intentamos sacar billetes dos semanas antes de la fecha y ya estaba todo agotado.
Tren Nippori-Nikko + cercanías Nikko (pueblo) - Nikko (templos). Una opción algo más barata, pero que también se agota bastante pronto. En Nikko pueblo hay una línea de cercanías que puedes coger sin necesidad de reservar aseinto, aunque el tren de Nippori-Nikko es esencial que lo saques con antelación.
Omiya-Utsunomiya-Nikko (pueblo)-Nikko (templos). Es la forma más laboriosa de llegar, pero también la que no necesita reserva previa, ya que hay multitud de buses y trenes que unen Nikko (pueblo) con Utsunomiya, y de trenes que unen Utsunomiya con Omiya. Eso sí, puedes llegar a tardar hasta tres horas en todo el trayecto.
En una excursión de un día se puede ver tranquilamente Nikko. Aunque existe opción de coger un bus que te vaya dejando en los principales puntos de interés, te recomiendo que camines para disfrutar al máximo del entorno natural en el que se encuentra el conjunto Patrimonio de la Humanidad.
Puente Shinkyo. Este puente de madera, pintado de color rojo, es el primer punto de interés que encuentras nada más desembarcar en Nikko. Una construcción antigua que se puede visitar (previo pago), aunque no merece la pena pasar por encima, sino disfrutar de la panorámica del puente, destacando en el valle y el entorno natural en el que se encuentra.
Templo Nikkozan Rin'noji. Primer templo budista del conjunto, famoso por sus budas dorados del interior y su imponente edificio principal, que fue reformado recientemente. A pesar de la multitud de atractivos que tiene el templo, y que van desde su jardín privado o su museo, lo que más nos gustó fue el pequeño estanque Ike, un jardín cuidado, con colores preciosos y enormes carpas Koi en sus aguas cristalinas.
Templo Nikkozan Rin'noji
Interior de Rin'noji Taiyu-in
Templo Tosho-gu. Templo principal de todo el conjunto. Si subes una larga escalinata, llegarás a su principal atractivo: el mausoleo de Ieyasu Tokugawa. El recinto está lleno de detalles que merece la pena recalcar. Multitud de edificios recargados de decoración, imágenes de cómo se imaginaban antiguamente que eran los elefantes, o el grabado con los monos, símbolo del lugar, cuya historia y significado comentamos en nuestro artículo de nuestro viaje por Japón.
Santuario Futarasan. Si caminas por el paseo de farolillos Kamishinmichi, llegaras a un rojizo santuario sintoísta, llenos de pequeños centros de oración en su interior, así como árboles milenarios y lugares de reflexión y recogimiento. Está abarrotado de símbolos, lo que puede saturar bastante si se intenta buscar y entender todos los que hay.
Talla de los monos en el mausoleo Tosho-gu
Mausoleo Tosho-gu
Rin'noji Taiyu-in (Mausoleo de Ieyasu Tokugawa). El templo más alejado de todo el recinto se caracteriza por ser mucho más sobrio que el principal. Es el mausoleo del nieto del gran Ieyasu Tokugawa y nunca quiso sobrepasar en detalles o grandiosidad al de su abuelo. Aún así, es el que más nos gustó, al ser mucho más tranquilo, con un entorno natural mucho más salvaje y místico y con detalles y edificios más cuidados y sobresalientes.