Si hubo una ciudad que nos sorprendió, y para bien, en todo el viaje, esa fue Osaka.
Habíamos escuchado muchas críticas de gente que nos decía que no valía la pena visitar esta ciudad, que era muy moderna y diferente. Y aunque están realmente en lo cierto con esta observación, ese es el verdadero encanto que tiene.
Las luces de neón, caóticas y abarrotadas calles llenas de tiendas de anime, manga y tecnología, pantallas gigantes y un sinfín de lugares donde comer takoyakis y okonomiyakis.
Si quieres disfrutar al máximo de Osaka, quédate que aquí te contamos cómo.
Lo que más nos gustó de Osaka fue que no nos esperábamos que nos gustase. Sus contrastes y modernidad chocan con la tradición, el orden y la cultura que habíamos visto hasta el momento en nuestro viaje.
Si quieres disfrutar de la ciudad, hay unos imprescindibles que no puedes perderte:
Castillo de Osaka. Esta inmensa construcción mundialmente famosa por sus paredes blancas y techos aguamarina rematados con detalles dorados, es una verdadera obra imponente e icónica de la ciudad.
Aunque el castillo es una reconstrucción del que en el pasado se encontraba en el mismo lugar, es un ejemplo que permite recrear con exactitud el periodo Edo y la grandiosidad del Japón medieval.
Si quieres disfrutar al máximo, te recomendamos que pasees a orillas del foso que lo rodea, donde conseguirás las mejores vistas del lugar.
Calle Shinsekai Hondori. Esta calle es una de las más icónica de la ciudad. Famosa por sus fachadas llenas de enormes figuras, como cangrejos o piratas y con la torre-mirador de Tsutenkaku de fondo. Además está lleno de centros recreativos, restaurantes y puestos callejeros donde poder probar comida típicamente nipona.
Visitar las tiendas de tecnología y anime de Nipponbashi. Aunque Akihabara en Tokyo es la zona más famosa de todo Japón para comprar figuras de anime, manga o tecnología, las mejores ofertas, verdaderos descuentos y las figuras más selectas las encontrarás en las tiendas más pequeñas y locales que hay a lo largo de Nipponbashi. Un sitio esencial para tocar de primera mano una parte importante de la cultura japonesa.
Dotonbori. La más icónica calle de toda Osaka es famosa por las enormes pantallas con anuncios que cuelgan de sus fachadas. El glicoman o la enorme noria del Don Quijote son ya elementos de la cultura pop del país. El pequeño canal que atraviesa la calle le da un encanto especial, así como las calles paralelas a Dotonbori, llenas de tiendas de todo tipo y puestos de comida callejeros.
Barrio americano. Conocido por su oferta de chaquetas, skates o vaqueros, intenta emular un barrio de estados Unidos, con un ambiente más moderno y liberal. A nosotros personalmente no nos gustó mucho ni le vimos un encanto especial. Perfectamente prescindible.
Templo Isshinji. A pesar del bullicio, las luces y el consumismo de Osaka, siempre merece la pena pararse, descansar y dar cabida a un momento de introspección. El templo Isshinji es uno de los más famosos de toda Osaka. Y no es para menos. Es el vivo ejemplo de la ciudad: una entrada de lo más moderna, con un edificio principal realmente antiguo. Cuando fuimos nos sorprendió ver la inmensa devoción de los japoneses que atestaban el lugar. Un templo digno de visitar.
Mercado de Kuromon. En este mercado cubierto podrás ver multitud de puestecillos donde probar algunas de las comidas más típicas de toda Osaka, así como ver productos frescos y elaboraciones más diferentes. Un lugar interesante y que merece ser visitado, aunque recomendamos no comer nada allí. La calidad deja mucho que desear y el precio es mucho más elevado que en los lugares realmente locales.
Para disfrutar al máximo de tu viaje por Japón, es esencial que pruebes su gastronomía cada vez que tengas ocasión.
Osaka es famosa por algunos de los platos nipones más reconocidos en el mundo entero:
Takoyaki. Las famosísimas bolas rellenas de pulpo son originarias de Osaka. Sabrosos, con una cubierta crujiente y un relleno meloso, los encontraréis de todos los tipos y formas, con todas las salsas imaginables y rellenos posibles. Aunque os recomendamos que probéis los que más os llamen, pensamos que los mejores y más imprescindibles son lo de la receta original. Un acierto seguro.
Okonomiyaki. Las "tortillas japonesas" son un verdadero majar. No son muy conocidas fuera del país nipón y no entendemos el por qué. Masa esponjosa a base de huevo, harina y leche, con multitud de toppings, que van desde verdura, hasta carne de waygu o pescado. Un plato contundente y saciante. Muy sabroso.
Fluffy cheesecake de Rikuro. Esta tarta de queso esponjosa se ha vuelto viral en redes. Aunque no es un clásico japonés, cada vez es más relevante. Nosotros fuimos a probarlas y, aunque sabe poco a queso y mucho a bizcocho, creemos que merece probar este tipo de comida, para hacerse una idea.